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LA GUERRA DE LAS GALAXIAS, EPISODIO I,
LA AMENAZA FANTASMA
LA FICHA TECNICA
Título original: Star wars, Episode I, The phantom menace
Año de producción: 1999
Duración: 2 horas, 1 minuto
Director: George Lucas
Protagonistas: Liam Neeson (Qui-Gon Jinn), Ewan McGregor (Obi-Wan Kenobi), Natalie Portman (Padmé Amidala), Jake Lloyd (Anakin Skywalker), Ian McDiarmid (Palpatine), Ray Park (Darth Maul), Ahmed Best (Jar Jar Binks)
Música: John Williams
Recaudación mundial: 922.300.000 $
Oscars nominados: Mejor sonido, mejores efectos sonoros, mejores efectos especiales
LA CRITICA
El inicio cronológico de la saga de las galaxias, película también conocida como Episodio I y que en la cronología narrativa es previa a El ataque de los clones y a la trilogía famosa. Aunque la película es inferior a La guerra de las galaxias y a El imperio contraataca, fundamentalmente por la falta de garra de alguno de sus personajes, cuenta con una deslumbrante puesta en escena marcando la cumbre en lo que a los efectos especiales se refiere. Además es ya un título imprescindible para todo aficionado al cine fantástico.
¿RETOMAMOS LA SAGA?
Fue durante la postproducción de Parque Jurásico, en 1993, cuando George Lucas supo que era el momento de retomar y completar La guerra de las galaxias. La tecnología digital era la herramienta que le faltó cuando llevó a la pantalla entre 1977 y 1983 la famosa trilogía galáctica. Con la técnica ahora de su lado, los límites los pondría su imaginación.
Con un presupuesto de casi 130 millones de dólares, Lucas inició la escritura del guión para la nueva entrega a finales de 1994 y a mediados de 1995 empezó la preproducción.
EL REPARTO
Con el guión ya finalizado, lo primordial para Lucas era encontrar a un niño que se adecuara a sus necesidades y a las del personaje de Anakin Skywalker. Se buscó entre Inglaterra, Irlanda, Escocia, Canadá y EEUU. Finalmente se presentaron a la prueba unos 3.000 niños, de los que tan sólo se eligieron a 3. Estos, tuvieron que hacer una prueba de cámara con la actriz Natalie Portman, que en la película interpreta a la reina Amidala (cuyo nombre de pila, Padmé, se traduce en sánscrito como “flor de loto”) para que Lucas pudiera decidir cual de ellos se quedaba finalmente con el papel.
Por otro lado, el personaje de Darth Maul iba a ser interpretado por 2 personas diferentes. El primero de ellos sería el actor que interpretaría al personaje y el otro Ray Park, un experto en artes marciales que haría de doble en las complicadas escenas de lucha, pero poco antes de iniciarse el rodaje se decidió que el propio Ray Park interpretara al secuaz de Darth Sidious. Asimismo, entrenaría a los actores Liam Neeson (Qui Gon Jinn) y Ewan McGregor (Obi Wan Kenobi) para las escenas del combate con sables de luz. Al igual que ocurrió con Darth Vader, su voz también sería doblada por otro actor, en este caso Peter Serafinowicz.
Otro de los protagonistas de La amenaza fantasma es Jar Jar Binks, el primer personaje animado completamente digital en una película de acción real. Ahmed Best es el actor encargado de ponerle voz al habitante más famoso del reino de los Gungan. Lucas requirió la presencia de Ahmed en el rodaje para facilitar a los actores de carne y hueso su interpretación en las tomas en las que apareciera Jar Jar. La técnica era sencilla, se rodaban 2 ó 3 tomas con Ahmed caracterizado como Jar Jar y otras 2 ó 3 tomas sin él. Finalmente, Lucas en la sala de montaje elegía la mejor toma, estuviese o no Ahmed, ya que le podía borrar con el ordenador si era necesario.
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EL RODAJE
Con el reparto ya escogido, Lucas inició el rodaje de la película en el verano de 1997. Rodó en 70 escenarios diferentes entre Leavesden (Inglaterra), Caserta (Italia) y Tozeur (Túnez) y empleó para ello 65 días. La mayoría de estos escenarios se construyeron a la altura de la cabeza de los actores, pero como Liam Neeson es tan alto, los escenarios costaron 150.000 dólares más.
Lo que más cabe destacar del rodaje de La amenaza fantasma es el secretismo que imperó en su producción. Tal era éste, que los propios protagonistas tan sólo conocían del guión la parte que les tocaba interpretar.
Otra de las cosas que hay que destacar del rodaje es la verdadera odisea por la que tuvo que pasar el equipo de Lucas para llevar a buen puerto la producción.
La parte más dura del rodaje fueron sin lugar a dudas las escenas de Tatooine, rodadas en el desierto de Túnez. Allí les sorprendió una terrible tormenta que destrozó casi todos los decorados. Todo ocurrió el tercer día de rodaje. El equipo técnico y los actores se disponían a regresar al hotel donde se hospedaban, que se encontraba a unos 25 ó 30 kilómetros del plató, cuando vieron alarmados en el cielo algunos rayos. De camino al hotel no sucedió nada, fue después de cenar cuando se desató el infierno. El productor, Rick McCallum, intentó ponerse en contacto con los guardas de seguridad de los decorados pero estos no respondieron, todos ellos se habían escondido en los servicios debido a que se vieron sacudidos por una tremenda ventisca de arena provocada por los fuertes vientos que arreciaron aquella fatídica noche.
A primera hora de la mañana del día siguiente, Lucas y su equipo se desplazaron al set de rodaje. Al llegar allí se encontraron con un panorama desolador. Todo estaba destrozado y cubierto por la arena. Una de las pérdidas más importantes fueron los motores tipo 747 que se iban a emplear para la carrera de vainas. Su tamaño era de 2 ó 3 pisos de altura y 4 ó 5 metros de largo y su construcción había llevado 3 meses y medio. Como estos motores eran una de las cosas más complicadas de reparar, el rodaje de esta espectacular secuencia se dejó para los últimos días de estancia en Túnez. A parte de esto, todas las noches se tuvieron que explorar y desinfectar cuidadosamente las máscaras de los extras alienígenas de la carrera de vainas para evitar que se pudieran meter dentro de las mismas algún escorpión, algo nada raro en esa zona, como les recordaban los nativos del lugar a los técnicos que rebuscaban en la arena los restos de su equipo tras la tormenta, apoyados por el ejército tunecino que casualmente se encontraba de maniobras cerca de allí. Otra de las complicaciones surgidas en el rodaje de las escenas de Tatooine fueron las tomas en las que intervenía el personaje de R2D2. El equipo contaba con nueve R2D2: 7 teledirigidos, uno al que llamaban “El Neumático” (porque era el único que podía cambiar de 2 a 3 patas) y otro en el que se introducía el actor Kenny Baker. El primer escenario en el que se rodó con el androide fue en la casucha de Anakin. R2 tenía que entrar en la vivienda, pero como el piso del suelo era de diferente altura, el androide patinaba constantemente. Además, la arena se metía en las cadenas y deterioraba los motores, rompía la caja de engranajes y los amortiguadores. A mitad del rodaje, Lucas se frustró mucho porque R2 le retrasaba mucho, por lo que decidió crear un R2 definitivo. Los encargados de diseñarlo y construirlo serían, por un lado la ILM, la compañía de efectos especiales de Lucas, y por el otro el departamento de efectos especiales de Inglaterra. Los de ILM metieron dentro del androide 2 motores de sillas de ruedas que pudieran arrastrar 200 kilos. En cambio, el equipo inglés se encargó de crear un sistema de dirección que le permitiera caminar por la arena.
CAMBIOS DE GUION
Dejando a un lado las complicaciones surgidas durante el rodaje del episodio I, vamos a analizar algunos de los cambios que Lucas introdujo en la película:
- Originalmente, en la carrera de vainas había unas plataformas flotantes que se levantaban en el aire con algunos espectadores. Lucas decidió que estas plataformas iban mejor en las escenas del Senado en Coruscant, ya que a juicio del propio Lucas, las secuencias de la carrera ya eran de por si suficientemente espectaculares con los elementos que se han mantenido en el montaje final que todos conocemos.
- En la última vuelta de la carrera de vainas, Sebulba se estrella al intentar adelantar a Anakin. Esta escena fue diseñada por el español Miguel Fuertes, quien tenía pensado que Sebulba saliera disparado por los aires en el momento de la colisión. Cuando Lucas vio la escena terminada, no le gustó en absoluto, ya que le recordaba demasiado a un accidente que tuvo con el coche en su último curso en el Liceo, justo antes de los exámenes. Por esta razón, Lucas le pidió a Miguel que rehiciera la escena, pero que esta vez Sebulba no saliera despedido porque debía llevar una especie de cinturón de seguridad. Miguel hizo lo que se ve en la película. El puñetazo final de Sebulba a su nave se interpreta como frustración de éste por haber perdido la carrera, pero realmente Miguel lo puso ahí para reflejar su propia frustración de ver como su gran animación de Sebulba volando por los aires había sido rechazada.
- Los Gungan cabalgan a lomos de los Kaadu en la batalla final que tiene lugar en el planeta Naboo. Estos seres fueron concebidos inicialmente como bestias encargadas de tirar de las vainas en la carrera de Tatooine. Lucas consideró más apropiado utilizarlos en Naboo, por lo que fue necesario rediseñarlos de nuevo, cambiando su adaptación al calor del desierto por la de la humedad de los pantanos.
- En un primer momento se pensó que la flota real de Naboo se refugiara en un puerto espacial en el que cada nave y piloto flotaran. Finalmente se optó por un esquema tradicional de puerto espacial más próximo al que empleaban los aviones en la Segunda Guerra Mundial.
UN ESPECTACULAR ESTRENO
La amenaza fantasma tiene unos 2.000 planos de efectos especiales (casi el 95% del metraje); la cifra es más asombrosa si se compara con la de otras megaproducciones como Titanic y Armageddon, próximas a los 500, o Godzilla con 300. Las dos primeras aventuras –La guerra de las galaxias y El imperio contraataca- contaron con alrededor de 400. Cada segundo de animación costó la friolera de 300.000 dólares.
Como ya hemos dicho antes, La amenaza fantasma contó con un presupuesto final de casi 130 millones de dólares. Asombrosamente, antes del estreno de la película Lucas ya había recuperado la totalidad de esos 130 millones gracias a más de 1.500 licencias que Lucasfilms vendió a distintas empresas para fabricar productos relacionados con el episodio I. A parte de estas licencias, Pepsi firmó un contrato para la esponsorización de los episodios I, II y III, por el cual pagó más de 1.800 millones de dólares. Asimismo, miles de americanos llegaron a pagar hasta 9 dólares por ver un trailer de La amenaza fantasma que no iba más allá de los dos minutos. Muchos cines comunicaron que durante la primera semana de exhibición, más del 75% de los espectadores pagaban el precio de una entrada por ver el tan ansiado trailer, y una vez finalizado salían del cine. De la misma forma, en las primeras 24 horas que estuvo este trailer en la red fue descargado por casi 1.500.000 de internautas.
Desde el estreno de La guerra de las galaxias en 1977 hasta el de La amenaza fantasma en 1999 Lucas ha ganado con sus películas más de 4.000 millones de dólares en merchandising.
Finalmente, la película se estrenó en EEUU el 19 de mayo de 1999. En total fueron casi 4.000 las salas que acogieron el estreno, y eso que se esperaba que fueran unas 10.000 (Godzilla se estrenó en casi 7.000), cifra que el propio Lucas desmintió, asegurando que su película tan sólo podría verse en cines de calidad. El primer día de su exhibición recaudo unos 36 millones de dólares, cifra muy elevada para ser un miércoles. Las principales razones son 2:
- 4 ó 5 semanas antes del estreno, cientos de personas decidieron acampar frente a las taquillas de los cines para ser los primeros en ver la película, ya que Lucas decidió no vender entradas por anticipado.
- El mismo día del estreno, numerosas empresas dieron día libre a sus empleados para que pudieran asistir al estreno, ya que se calculaba que unos 2,2 millones de trabajadores harían novillos para ir a ver la película.
Si en su primer día fueron 36, en su primera semana la cifra se elevó a 123 millones de dólares (batiendo el anterior récord de 100 millones establecido por Parque Jurásico y muy por encima de los 65 de Titanic).
CURIOSIDADES
Para terminar, os dejamos con algunas curiosidades del primer episodio de la saga de La guerra de las galaxias:
- Se tuvieron en cuenta 3 docenas de bocetos para diseñar el caza estelar con el que Anakin y R2 destruyen la nave de control de droides. Por el contrario, se diseñaron más de 1.000 trajes para la reina Amidala. Finalmente en la película tan sólo se la puede ver con 10 u 11 vestidos, cada uno con un valor de 60.000 dólares.
- El agua que cae por las cascadas próximas al palacio de la reina Amidala es en realidad sal.
- Lucas tuvo que reducir los diálogos de Mace Windu porque el actor Samuel L. Jackson se reía cada vez que tenía que decir “que la fuerza te acompañe”.
- Durante el rodaje de escenas con sables de luz, Ewan McGregor no podía evitar simular el característico sonido de estas armas Jedi (sonido que se conseguía golpeando un cable de corriente eléctrica de alta tensión), por lo que se precisó trabajo extra en el laboratorio de sonorización.
- La amenaza fantasma contiene algunos guiños al espectador. Por ejemplo, durante la comparecencia de la reina Amidala ante el Senado vemos a una familiar delegación interplanetaria integrada por 3 E.T. del mismísimo Spielberg. En la chatarrería de Watto también reposa un módulo del Discovery, la nave de 2001: Una odisea del espacio del desaparecido Stanley Kubrick.
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LA GUERRA DE LAS GALAXIAS, EPISODIO II,
EL ATAQUE DE LOS CLONES
LA FICHA TECNICA
Título original: Star wars, Episode II, The attack of the clones
Año de producción: 2002
Duración: 2 horas, 10 minutos
Director: George Lucas
Protagonistas: Ewan McGregor (Obi-Wan Kenobi), Natalie Portman (Padmé Amidala), Hayden Christensen (Anakin Skywalker), Ian McDiarmid (Canciller Supremo Palpatine), Anthony Daniels (C3PO), Kenny Baker (R2D2), Samuel L. Jackson (Mace Windu), Frank Oz (Yoda), Christopher Lee (Conde Dooku)
Música: John Williams
Recaudación mundial: 648.200.000 $
LA CRITICA
En esta entrega se trata de explicar orígenes dinásticos y justificar intrigas palaciegas con una historia que resulta paradójicamente al tiempo elemental y algo confusa. Obi-Wan Kenobi intenta aclarar una conspiración contra la senadora Amidala para lo que, siguiendo la pista dejada por un asesino a sueldo, viaja a un planeta remoto donde se está creando un ejército de clones tan disciplinados como unos robots pero inteligentes. Por otra parte, Anakin Skywalker debe proteger a Padmé para lo que se la lleva a otro remoto planeta donde se enamoran. Esta parte romántica no tiene novedad: se pasa de la abnegada renuncia al amor a su celebración y en medio se intercala un episodio western y melodrama.
La novedad está en incluir serie negra, porque Obi-Wan Kenobi es aquí más un detective que un aventurero e investiga en lo que se asemeja a bares y discotecas e incluso se entrevista con una madura bibliotecaria que se niega a aceptar que pueda existir una laguna en sus fondos documentales. La película es un espectacular derroche de efectos especiales digitales, pero a George Lucas parece ser que lo único que le interesa es esto, aburriéndose de una historia que resulta demasiado confusa y a la que no imprime la necesaria emoción que tenían los primeros episodios que hizo de la saga, posteriores cronológicamente en la acción.
EL REPARTO
Al mismo tiempo que La amenaza fantasma triunfaba en los cines de medio mundo, Lucas y su equipo se pusieron manos a la obra en la creación del episodio II, que llevaría como título provisional: Star Wars, Episode II, The rise of the empire.
A principios de 2.000, la preproducción estaba llegando a su fin y todo estaba bajo control, todo menos quién interpretaría el papel del joven Anakin Skywalker. El director del casting, Robin Gurland, hizo la prueba a unos 1.000 actores, incluidos Ryan Phillippe, Colin Hanks (el hijo de Tom Hanks) y Chris Klein. El nombre de Leonardo Dicaprio también se había mencionado anteriormente, pero según el productor del film, Rick McCallum, le faltaba algo para el papel.
Hayden Christensen fue finalista por muchos motivos: su atractivo, su confianza en sí mismo, y sus capacidades. A pesar de todo, Lucas se planteó en más de una ocasión rechazar a Christensen porque le consideraba demasiado joven para el papel (por aquel entonces tenía 19 años). El actor, al igual que el resto de finalistas, tuvo que ir al rancho de Lucas y hacer una prueba de cámara con Natalie Portman, tal como los pequeños Anakin hicieron en 1997. McCallum tampoco estaba muy convencido de que fuera a funcionar, pero después de ver la prueba quedó fascinado con el actor. Uno de los principales problemas que tuvo Christensen, al igual que le pasó en la anterior entrega a Ewan McGregor, fue que él tampoco podía evitar simular el característico sonido de los sables de luz de los Jedi. El actor estuvo practicando en Australia el manejo de este arma Jedi durante un mes. En una de sus sesiones, Lucas pasó a hacerle una visita. De repente Lucas soltó una gran risotada y dirigiéndose al joven actor le dijo que ellos disponían de expertos en efectos sonoros que harían un mejor trabajo en postproducción que él.
Entre todos los que se les ofreció un papel para le película se encontraba el actor español Jordi Mollá, que lo rechazó ya que, según palabras del propio actor, no estaba dispuesto a verse con un sable de luz en los paquetes de Corn Flakes.
GRANDES CAMBIOS
Con el problema ya solventado, se produjeron dos grandes cambios con respecto a La amenaza fantasma. El primero de ellos fue la decisión de rodar el grueso de la película en los estudios Fox en Sydney, Australia (donde se rodó Moulin Rouge), en lugar de los estudios Leavesden de Gran Bretaña. En Australia usaron más decorados, 67, e hicieron menos trabajo de sonido; el resto, se hizo con pantalla azul, miniaturas y entornos digitales. En total la película cuenta con 2.100 imágenes alteradas digitalmente.
El segundo gran cambio fueron las cámaras digitales. Tras muchos meses de pruebas, Lucas decidió la cámara digital con la que empezaría a rodar el episodio II. Se trataba de un prototipo del modelo de Sony HDW-F900 modificado por Panavisión, capaz de grabar 24 imágenes por segundo de forma progresiva (de arriba abajo, no en modo entrelazado) a una resolución de 1.920 x 1.080 píxeles. Cada cinta podía rodar hasta 50 minutos de metraje, muy superior a la media de 10 minutos por rollo. Podían probar diferentes decorados sin tener que preocuparse por cambiar la cinta. Cada escena se proyectaba en una gran pantalla plana con un monitor digital de alta definición; lo que veían es lo que tenían. Con el uso de estas cámaras ya no era necesario digitalizar el negativo para que ILM llevara a cabo la postproducción y los efectos especiales. La popularización de las películas digitales y los cines dotados de proyectores digitales posibilita que la calidad se mantenga intacta en cada pase.
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RODAJE EN SEVILLA
El rodaje de la película se inició a finales de junio de 2.000. Se rodó en Italia, Australia y España. Pocas cosas podemos destacar de un rodaje que resultó mucho menos problemático que el de su antecesora.
El rodaje en España, en Sevilla para ser más exactos, tuvo lugar el 13 de septiembre de ese mismo año. Lucas eligió como marco para su película la Plaza de España, que haría las veces de puerto espacial del planeta Naboo. El rodaje comenzó a primera hora de la mañana y estuvo rodeado de grandes medidas de seguridad, ya que algunos aficionados y representantes de los medios de comunicación intentaron colarse en la Plaza de España sin éxito. La mayor parte de los seguidores de La guerra de las galaxias que se acercaron a curiosear se agolparon en las vallas del Parque María Luisa donde Lucas pasó a saludarles en uno de los descansos de la filmación.
Además de Lucas, Natalie Portman y el desconocido Hayden Christensen (tan desconocido que pasó inadvertido entre los medios de comunicación) se desplazaron a la ciudad del Guadalquivir para el rodaje. Además de estos 2 actores, una cincuentena de extras sevillanos vestidos como habitantes del planeta Naboo intervinieron en el rodaje. A causa de éste, el acceso del tráfico rodado hacia la Plaza de España estuvo cortado ese día durante 7 horas, por lo que solamente pudieron acceder, y únicamente hasta la Plaza del Gran Capitán, los coches de caballos.
Un último apunte. Mientras el equipo técnico daba los retoques finales a la película, a finales de 2.001, Lucas desveló por fin lo que para todos era una gran incógnita, el título definitivo de la nueva entrega: La guerra de las galaxias, Episodio II, El ataque de los clones, cosa que no gustó a nadie. Ewan McGregor (Obi Wan Kenobi en el episodio I) lo calificó como “terrible, terrible”, y Mark Hamill (Luke Skywalker en la primera trilogía) le replicó más que duramente y dijo algo así como ¿y tú quién eres para opinar sobre eso?.
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LA GUERRA DE LAS GALAXIAS, EPISODIO III,
LA VENGANZA DE LOS SITH
LA FICHA TECNICA
Título original: Star wars, Episode III, Revenge of the Sith
Año de producción: 2005
Duración: 2 horas, 14 minutos
Director: George Lucas
Protagonistas: Ewan McGregor (Obi-Wan Kenobi), Natalie Portman (Padmé Amidala), Hayden Christensen (Anakin Skywalker, Darth Vader), Ian McDiarmid (Canciller Supremo Palpatine, Darth Sidious), Samuel L. Jackson (Mace Windu), Jimmy Smits (Senador Bail Organa), Frank Oz (Yoda), Anthony Daniels (C3PO), Christopher Lee (Conde Dooku), Kenny Baker (R2D2), Wayne Pygram (Gobernador Tarkin), Peter Mayhew (Chewbacca)
Música: John Williams
Recaudación mundial: 808.700.000 $
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¿POR QUE ANAKIN SKYWALKER CAYO EN EL LADO OSCURO DE LA FUERZA?
Esta es la pregunta que todos los aficionados a la saga de La guerra de las galaxias hemos tenido en nuestra cabeza desde 1977. 22 años después del estreno de El retorno del Jedi (1983), se nos ha revelado por fin ese secreto tan celosamente guardado en la cabeza de George Lucas, el creador de la saga más famosa de la historia del cine.
Con La venganza de los Sith se cierra un círculo que a muchos nos gustaría que siguiera con la tercera trilogía (Episodios VII, VIII y IX), cosa que no va a ser así ya que Lucas se ha matado a decir estos últimos años que a sus 60 años de edad no tendría tiempo ni energía para culminar la obra con otros tres largometrajes.
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El rodaje de La venganza de los Sith (cuyo título es un guiño a El retorno del Jedi, película para la cual Lucas tenía en mente el nombre de La venganza del Jedi, y que según apuntan los rumores, fue un fan de la saga quien le dijo que ese título era falso, ya que un Jedi nunca podría vengarse, sería impensable) se inició en junio de 2003 en los estudios de la Fox en Sydney (Australia). El rodaje principal duró 53 días en 73 decorados distintos, aunque Lucas llamó a algunos actores a principios de 2005 para rodar algunas tomas nuevas o hacer pequeños cambios. A parte de en Australia, Lucas y su equipo rodaron algunas escenas en China, Tailandia, Suiza, Inglaterra y Túnez. También hay imágenes de lava grabadas en la erupción del volcán Etna en 2001 en Italia que sirven como trasfondo para la pelea que está en la cúspide de la película. En total, en la película participaron 1650 personas, 65 actores reales y más de 40 generados por ordenador. De esos 53 días de rodaje, hubo uno de ellos muy especial para el equipo de la película: el 1 de septiembre de 2003, el día en que Lord Darth Vader regresaba a la saga. A esto hay que sumar el casi año y medio que llevó la postproducción del filme, que en total tiene 2300 planos con efectos especiales, o lo que es lo mismo, cada uno de los 2300 planos de La venganza de los Sith contiene al menos un efecto especial. Para hacernos una idea de la envergadura del trabajo de ILM, os ponemos el ejemplo de los cuatro meses que les llevo a 20 especialistas de la factoría de Lucas hacer la secuencia de lucha entre el maestro Yoda y el malvado emperador Dark Sidius.
Poco más podemos contaros de una película que generará al bueno de Lucas unos 1.500 millones de dólares en merchandaising. Bueno, ahora que hablamos de Lucas, una curiosidad antes de dejaros: el propio Lucas hace un breve cameo en esta cinta interpretando al Barón Papanoida en una escena ambientada en la ópera.
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Una foto para el recuerdo unos meses antes del estreno de "La venganza de los Sith": dos generaciones de actores (junto con su director) que han vivido dos épocas diferentes en una galaxia lejana, muy, muy lejana...
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